15 años comprometidos con las artes escénicas contemporáneas y el desarrollo cultural de Chile y Latinoamérica.

Comenzaban los años 90 y las artes en Chile vivían un proceso de apertura luego del silenciamiento cultural que había impuesto la dictadura. En el caso del teatro, a pesar de las condiciones precarias hubo bastante producción en la década del 80, y aunque los esfuerzos de gestión fueron dispersos e insuficientes había una sociedad movilizada por la aspiración de lograr mejores oportunidades para la cultura y las artes.

Motivados por crear un nuevo espacio para las artes escénicas y dar vida al teatro en enero como un panorama imperdible del verano, una comunidad de personas encabezado por Carmen Romero y Evelyn Campbell, con la participación de Francisco Reyes y la colaboración de Alfredo Castro (Teatro La Memoria), Juan Carlos Zagal (ex La Troppa) y Mauricio Celedón (Teatro del Silencio) emprenden en 1994 la primera edición de Teatro a Mil, que se realizó en el recién recuperado Centro Cultural Estación Mapocho.

Con el paso de los años, el festival se consolidó como una iniciativa potente, atractiva y esperada por el público, lo cual se vio reflejado en una convocatoria masiva y una gran cobertura de los medios de comunicación. . En 2006 empezaría a llamarse Festival Internacional Santiago a Mil, con el propósito de abrirlo a múltiples disciplinas artísticas – no solamente al teatro - e identificarlo con la capital del país.

Esta consolidación trajo como consecuencia la necesidad de crear la Fundación Teatro a Mil, pues el festival había generado líneas de trabajo que trascendían el mes de enero. Así es como en 2004 se constituye esta institución sin fines de lucro en la perspectiva de recuperar el espacio público para los ciudadanos, mejorar el acceso a la cultura, fortalecer nuestras artes escénicas y visibilizarlas tanto en Chile como en el mundo.

Además de organizar el festival, la fundación ha concebido y desarrollado importantes proyectos como el ciclo Teatro Hoy, el programa Teatro en la Educación, la Escuela Nómade junto al Théâtre du Soleil, la extensión del Festival Internacional de Buenos Aires en Chile, la presentación de grandes espectáculos internacionales - como la celebración de los 450 años del natalicio de Shakespeare con las presentaciones de The Globe Theatre, los conciertos del Teatro San Carlo de Nápoles en nuestro país y el gran evento Hecho en Chile en las Ruinas de Pompeya - , y giras de teatro nacionales y en el extranjero. Junto a ese trabajo, la organización ha desarrollado la línea de formación para públicos y artistas, ha formado un catálogo de obras chilenas e internacionales, la gran mayoría de ellas en coproducción, para promoverlas en su creación y circulación por el país y el mundo, y ha consolidado la plataforma Platea, principal instancia del mercado de las artes escénicas en Chile.