26 de abril | 17:00 hrs

Llego al Teatro Finis Terrae para acompañar a Tita Iacobelli, es la primera función de esta nueva temporada de Chaika en el marco del ciclo Teatro HOY. Tita está sobre el escenario con la escoba en mano, limpia el espacio escénico donde en unas tres horas dará vida a la marioneta de la vieja que interpretará a Arkadina, de La Gaviota escrita por Chéjov, pero no sólo a ella, sino que a cuatro personajes más. Este montaje recibió el premio del Círculo de Críticos de Arte 2018 a Mejor obra y Tita Iacobelli fue distinguida en la categoría Mejor actuación por su desempeño en esta obra. Además, fue elegida una de las figuras del año cultural por el suplemento Artes y Letras, de El Mercurio.

Hoy vine a conocer la experiencia detrás de escena de una obra que con pocos elementos, supo conquistar al público, y sensibilizar a todos a partir de la marioneta. Iacobelli prepara la puesta en escena y se pasea como si fuera su casa por las tablas del teatro. Hay cinco objetos sobre la mesa que se posa en el centro: un oso, una gaviota, un libro, un velo rosado y su cartera. Al costado cae una tela blanca y eso es todo. Mientras ordena ensaya algunas líneas del texto y no pierde cuidado de nada, pregunta cosas sobre el sonido, corrige las luces y se sienta en las butacas centrales para observar el cuadro completo. Nada queda olvidado.

Tita se dirige al camarín, pero esta vez no va sola. Mientras se arregla el pelo con laca y un cepillo comenta«Chaika es mi primera obra en solitario y el camarín sola es diferente, igual le voy tomando es gustillo, en general antes de salir uno siempre está con sus compañeros, haciendo cualquier cosa, hablando de la escena y luego el mierda mierda, acá estoy sola con la marioneta, pero no le voy a hablar porque no estoy tan loca jaja».

La actriz tarda tan solo unos minutos en estar lista para salir del camarín, entremedio del maquillaje y el peinado dice que tener temporada en el Teatro Finis Terrae es algo genial, porque tiene muy buena acústica y esta obra en particular tiene un tratamiento sonoro muy interesante, cercano a la muerte.Me recuerdo cuando vi esta obra por primera vez en el Anfiteatro Bellas Artes y una persona se reía muy fuerte y le pregunto ¿qué hacer cuando la bulla es insostenible? ella agrega que «el Anfiteatro es una sala exquisita, pero no tiene tan buena acústica, entonces cuando empezamos a hacer funciones escolares ahí, que son muy importantes, era terrible, Jaime Lorca paraba en medio de la función para decir que el que se quisiera ir que se fuera, jaja.

Con el tiempo y el trabajo que hace junto a la compañía Teatro Inmóvil en temas de mediación escolar, descubrieron que antes de cada función debían presentarse ante los niños y niñas como personas, igual que ellos, y contarles en sus palabras por qué necesitan silencio en la sala, pues cuando los ven como persona les es más difícil ser indiferentes a su actuación. Una de las mejores experiencias de ese trabajo es que luego los estudiantes vuelven con sus padres el fin de semana a las funciones a la gorra de este espacio, Tita le llama a esto «la rueda del teatro, la educación y la cultura» y agrega que «cuando eso pasa es lo máximo, un gol».

Finalmente y una hora antes de que se abran las puertas del teatro y junto a ellas su nueva temporada, Tita hace una pasada de ensayo y ya está lista para salir a escena frente a su audiencia. Chaika es una obra llena de emociones, en cincuenta minutos pasas por la risa, el asombro, la tristeza, el nerviosismo, todo. Dicen por ahí que las personas conectamos de otra forma con los objetos, y la vieja Chaika es prueba de esa empatía que rápidamente se genera entre el público y su historia, la de una actriz en el ocaso de su carrera que no entiende que está en su última función. La prodigiosa y multifacética actuación de Iacobelli hace que un libro, un oso y un velo se personifiquen haciéndote sentir que estás frente a un elenco, pero es ella y su histriónico manejo tanto del escenario, como de los objetos. No te puedes perder este montaje hasta el 12 de mayo de viernes a domingo en el Teatro Finis Terrae.

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