Paly García: "El feminismo a mí me ha quitado el sentido del humor y en buena hora"

Ha sido galardonada a lo largo de su carrera con un Altazor, dos APES y en febrero de 2013 el premio Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín por su interpretación en la película Gloria. Paulina García pasa su tiempo arriba de aviones, arriba de las tablas teatrales y frente a la cámara. Hoy nos encontramos con ella para hablar sobre su carrera y la escena nacional.

Por Constanza Rifo

La agenda de Paulina García es apretada. Actualmente está presentando "Tarde de Verano" en el Teatro Nacional, y es precisamente en el lobby del teatro donde me reúno con la actriz nacional.

Paly es reconocida internacionalmente por su participación el cine, pero no deja el teatro detrás. Llega con dos horas de anticipación a cada función para prepararse y reconoce que siente atracción por todo lo que el teatro involucra, desde la boletaría hasta la dramaturgia. Finalmente, su preocupación es lo humano.

"Lo que más disfruto del teatro es la libertad en una inmensidad y la libertad sintiendo que soy todas las operaciones al momento de actuar, como que todo lo otro hace una composición conmigo y sin ellas todavía puedo componer, pero ella sin mi actuación no pueden componer y esa condición es como la bencina que me moviliza, es la sensación de despegar. En el caso del cine la libertad es en máximo 5 minutos, no hay más tiempo para ser libre, es un shot, un corto de agua ardiente, una cosa que te incendia a lo bonzo en breves segundos. No prefiero lo uno sobre lo otro", comenta la actriz.

En 2018 la vimos sobre los escenarios encarnando a la front woman que puso Manuela Infante en el centro de su obra "Idomeneo", y hoy la vemos brillar sobre las tablas con "Tarde de verano", escrita por Ana Corbalán y dirigida por el actor y compositor musical Ángelo Solari, una obra coral, una especie de round trip en un pueblo del norte. Este montaje se trata del juego y los puntos de vista. De reflexiones sobre la existencia cotidiana. De cómo un aparente pequeño suceso puede gatillar un suceso dramático.

Lo que más disfruto del teatro es la libertad, esa condición es como la bencina que me moviliza, es la sensación de despegar

Paly García
Miembro del consejo asesor de Santiago a Mil

Ya hacia el final de la temporada de Tarde de Verano, la actriz, directora y dramaturga nacional, reflexiona en torno al montaje de Ángelo, que la tendrá en las tablas hasta este fin de semana en la Sala Antonio Varas:

"Ha sido muy interesante, Ángelo es actor y director, pero esencialmente es músico, y lo que hizo fue tomar la obra y meterla en un pentagrama y poner las voces una arriba de la otra, eso hace que nosotros mientras actuamos hacemos música, es muy interesante después de haber hecho Idomeneo con la Manuela Infante, no desde la misma manera pero sí desde un lugar donde el texto está compuesto en relación a una musicalidad. En cambio, con Manuela la música fue creándose en conjunto con la puesta en escena, en este caso Ángelo compuso todo y luego vino la puesta en escena, entonces esa composición completa nosotros tuvimos que ingerirla".

"Lo más desafiante fue aprender a leer bien, de otra manera porque los textos se leen en forma vertical pero lo que te propone el pentagrama es que leas en horizontal y seas capaz de seguir, al mismo tiempo que vas con tus textos, el pie musical para tejer una tela escénica en conjunto con la luz y los compañeros. Por otro lado, a mí me encanta trabajar con equipos grandes, la sensación de compañía es necesaria" agrega.

Si bien siempre está en un proyecto, Paly es una mujer que se destaca por dejar momentos libres para tomar sus espacios en redes sociales o en la prensa para dar su opinión política sobre la realidad que le compete a la cultura y las artes. Le interesa poner temas en el debate porque considera que tiene una responsabilidad. Antes de entrar a concentrarse para la función de esta tarde, quisimos mirar un poco hacia atrás y conversar con ella sobre su carrera, las artes escénicas actuales, el feminismo y la tercera edad.

— Eres una persona bien inquieta en la creación, te has movido entre la dirección, la actuación y la dramaturgia, ¿cómo te reinventas constantemente en lo creativo? ¿qué te inspira a seguir curiosa por crear?

—Pasa que todo lo humano me interesa, parafraseando a Marguerite Yourcenar. Me pasa eso, todo lo del teatro, el cine y todos sus aspectos técnicos y empresariales me interesan. Me interesa la producción, el guión, la dramaturgia, y cómo se construyen historias de maneras tan distintas que solo pueden ser representadas en el teatro o solo pueden ser representadas en el cine, entonces me resultan provocadoras siempre que están hablando de lo humano y es fácil reinventarse siendo lo humano el problema, porque la gente es muy creativa para hacerse mierda y siempre estamos hablando cómo las personas se hacen bolsa o hacen bolsa a otros y la gente siempre encuentra nuevas maneras para destruirse, como dijo Chéjov, la gente come, bebe y arruina su vida.

Pero debo decir que paso mucho tiempo arriba de aviones todavía, no lo digo como una queja, porque me permite momentos de soledad que dentro de las ciudades no tengo, debo pagar esto lo otro, reunirme con tal persona, pero los aviones que son mínimo 8 horas tengo tiempo para un pensamiento explosivo que se disgrega con todo, lo que me permite aprovechar esos espacios para ponerme a escribir de nuevo, que es algo que no había logrado, juntar todos mis materiales y generar un producto concreto. Me desconecta de la condición inevitable de lo que es mi trabajo, de estar atenta de qué proyecto va a caer, etc. Es la posibilidad de una reflexión que no siempre es coherente, pero que el todo este tiempo me ha permitido revisar y darme cuenta de lo que estoy pensando, lo que quiero hacer, me permite reconocer en un lugar que antes era más funcional en relación a una investigación, un espacio de reflexión.

—¿Cuáles son los hitos más importantes, en lo personal, que tú evidencias en tu carrera?

—Se me vienen montones, Dónde estará la Jeanette? cuando estrené en la católica que hizo un cambio radical, porque fue como un lugar de ponerme en el mundo profesional. Posterior a eso cuando estaba en la escuela nos echaron a todos y ese evento nos obligó a producir nuestras obras, a escribir, pensar y a mí me hizo un clic, lo recuerdo muy fresco, dije- Esto es hacer teatro. Cariño Malo también fue un momento muy clave porque produjimos e hicimos todo entre puras mujeres en un momento en que las mujeres no teníamos la posición que tenemos hoy y fue super iluminador y creó una relación que mantenemos hasta ahora. Pienso que después estudiar dirección y dramaturgia fueron ejes claves y pongo ahí la dirección de El continente negro que me puso a mí como directora y me permitió un lugar de creación nuevo, y la dramaturgia fue como confirmar que puedo escribir, no es que lo haga todo el tiempo, es un espacio mucho más ripioso porque es muy difícil, es el colchón donde uno se acuesta como actor, y hacer buenos colchones sigue siendo un trabajo artesano muy delicado, es el lugar más artesano del teatro, la creación literaria dramática, ahí me di cuenta que todo me interesaba, ahora estudiaría diseño teatral por ejemplo, lo haría al tiro.

Luego como actriz ya en el audiovisual hay varios hitos, Los títeres es uno, en los años 80, luego está Cárcel de Mujeres, que es muy clave y también está Gloria que hace que la cosa cambie radicalmente me pone en un escenario internacional y otra plataforma como actriz.

—¿Te parece que es importante que los artistas tomen posturas políticas y se hagan parte de las discusiones sociales desde su palestra y el poder que eso les otorga?

—Yo creo que uno tiene una tribuna y es un deber pronunciarse frente a ciertas situaciones públicas que nos competen, porque estamos ocupando una tribuna por más que nos pese. Yo considero que hay que tener posición política y hay que visibilizar esa posición, me ha significado en algunos momentos arriesgarme y creo que es clave porque tu conducta tiene que ver con tu pensamiento, y tu pensamiento tiene que ver con tu conducta, cuando no se tiene pensamiento ni conducta frente a eventos públicos que son graves y hay que jugársela significa que los apruebas.

Claro, ese poder de actuar moviliza ¿no?

-Exacto, el que calla otorga, no es llegar y callar, que nadie diga aquí que no quiero meterme en política porque en el minuto que lo dices ya te metiste.

Es fácil reinventarse siendo lo humano el problema, porque la gente es muy creativa para hacerse mierda y siempre estamos hablando de cómo nos hacemos bolsa o hacemos bolsa a otros

Paly García
Miembro del consejo asesor de Santiago a Mil

—¿Qué piensas de que todavía algunos de tus colegas como Pablo Shwartz sigan haciendo “bromas” o no tomándose en serio casos tan graves de abuso? Me refiero a lo que te comentaba la otra vez en Instagram a propósito de Polanski y la negativa de Lucrecia Martel de ir a la función.

—Yo tuve esta pequeña discusión con Pablo por el rechazo de Lucrecia Martel en la función de Polanski, y él me contestó con un chiste, yo que conozco a Pablo entiendo que es entre en serio y broma, pero el feminismo a mí me ha quitado el sentido del humor y en hora buena porque me ha obligado a revisar qué es la sororidad, y qué es luchar por una igualdad justa, y por ganar espacio y lograr que este mundo sea mejor para las mujeres, para mis hijas, para mis futuras nietas. Creo que hay que levantar la voz cada vez que sea necesario. Por supuesto que no quiero pelearme con Pablo, pero estoy disponible para enfrentarlo y si eso significa conflicto bueno seré conflictiva, estoy disponible para serlo porque creo que es necesario, creo que hay y que hacer un cambio y si no enfrentamos a los amigos, que es lo más difícil, no pasará.

Recuerdo un viaje con unos amigos que comentan que vienen de una reunión y una chica muy voluptuosa llega con una blusa transparente y escotada, y todos estaban indignados diciendo que no podían concentrase por ella, y yo les dije 'pienso que tienes que aprender a dejar tranquila a una mujer, que se vista como quiera, eso pienso. Yo no te digo a ti sabes que es una reunión aféitate o lávate el sobaco, yo no me puedo meter en tu vida y tú no te metas en la mía y hasta aquí por Dios que se han metido en la vida de nosotras'.

—¿Sientes que el feminismo te avivó esa llama por opinar con más garra y hablar fuerte si es necesario del tema que sea?

—Lo que más siento, además de la conciencia que los hombres están teniendo por primera vez, es que las mujeres nos estamos haciendo una pregunta, y la sororidad ha sido algo que por primera vez realmente suena, nosotras hemos sido muy machistas y en nuestro ambiente admiramos con pasión a directores y dramaturgos y a las mujeres las consideramos bien pero ahí no más. Tenemos el ojo acostumbrado a esto y hay que aprender a mirar de otra manera, no tenemos por qué igualar el trabajo o la producción masculina porque no tienen nada que ver, no es ese el tema, creo que hay mujeres haciendo cosas espectaculares.

—¿Cómo ha impactado en las artes escénicas el movimiento feminista? ¿Crees que se ha avanzado en validar el trabajo e las mujeres en la creación artística en nuestro país?

-No lo sé, no estoy segura de eso, no tengo esa impresión, creo que los movimientos independientes y particulares sí, pero no veo que los organismos oficiales estén preocupados de eso.

—El año pasado estuviste a cargo, junto a Nona Fernández, de la Muestra de dramaturgia, ¿cómo ves la dramaturgia de mujeres actualmente en Chile?

-El año pasado queríamos poner el foco en mujeres, que hubiese más dramaturgas y directoras en la instancia de opinión de los jurados, porque en la medida en que se valida algo se otorga un poder y cuando tienes un poder te sientes más seguro de lo que haces, te mueves de otra manera, tu cabeza funciona de otra manera, así de simple.

Creo que hay que levantar la voz cada vez que sea necesario. Por supuesto que no quiero pelearme con Pablo, pero estoy disponible para enfrentarlo y si eso significa conflicto bueno seré conflictiva, estoy disponible para serlo porque creo creo que hay y que hacer un cambio

Paly García
Miembro del consejo asesor de Santiago a Mil

—Me imagino que desde el lugar de directora de la Muestra Nacional y desde tu visión del comité asesor de Santiago a Mil tienes una opinión con respecto a lo que está pasando en teatro nacional, ¿Cómo ves el teatro actual en Chile desde las audiencias?

—Yo creo que en ese sentido las audiencias han cambiado y crecido un montón en número y madurez, capacidad de ver teatro y entender teatro, en eso la Fundación Teatro a Mil con el Festival Santiago a Mil ha sido una bisagra enorme en lo que las audiencias respectan, no solo llenando las salas de siempre sino llegando a salas recónditas en comunas, se produce actualmente que la gente sigue a compañías, quieren ver cosas de La Niña Horrible, quieren ver cosas del Colectivo Zoológico, quieren ver a Manuela Infante y se produce un movimiento en el que ha sido clave el festival y el alargue en Teatro Hoy, que hace que la influencia del festival continúe.

También se hace un trabajo con Teatro en la educación...

Creo que toda la influencia de la Vero García-Huidobro y la pedagogía teatral, que Santiago a mil la reconoce y valora y en consejo asesor la ponemos un año como homenajeada, es decir que se le dedica el festival, evidentemente hace que las nuevas generaciones empiecen a tener una relación distinta con el espectáculo escénico.

—¿Crees que el teatro debe ser parte del currículum formal en la escuela?

—Absolutamente, para mí fue porque una profesora insistió en que debíamos leer dramaturgia y lo primero que leí fue "Seis personajes en busca de un autor", chúpate esa, tenía 13 años y leí un texto de esa envergadura, esa influencia es clave para una apertura mental, tuve grandes profesores de matemática que, por supuesto me ayudó mucho, pero si mi colegio no hubiera tenido teatro no hubiera sido lo mismo, claramente era una escuela privada.

—Esta semana fue 11 de septiembre ¿cómo crees que el teatro se ha hecho cargo de reivindicar la memoria histórica que actualmente pareciera que se intenta ocultar?

—Nos tocó hacer función ayer y nosotros paramos el aplauso para saludar a Carmen Bueno, Ismael Chávez, Víctor Jara y Puga y las y los recordamos porque son colegas que murieron y desaparecieron en esa fecha. El teatro se ha hecho cargo siempre del tema, del quiebre, fue una disciplina que fue absolutamente intervenida, a los camarines de este mismo teatro entraban los milicos. El teatro funciona con la memoria, nosotros contamos historias que ya fueron y las contamos para reflexionar al respecto, ojalá no repetir, pero solo el hombre tropieza dos veces con la misma piedra.

—Vienes de una generación que sabe lo que es perder la democracia ¿qué piensas de la sociedad en la que estamos viviendo con una avanzada de la derecha en Latinoamérica? ¿Está en peligro nuestra democracia?

—La democracia siempre está en peligro, creo que ha sido una posibilidad de resistir a un capitalismo salvaje y devorador y ha sido la posibilidad de controlar esa voracidad, hoy más que nunca se requiere tomar posiciones concretas y defender lo que tenemos.

—¿Cómo te ves en diez años más? Hace un tiempo comentabas que tu te habías preparado toda la vida para tu vejez ¿cómo se prepara para eso una actriz, que pareciera que no jubilan?

—Ya envejecí, estoy en ello y en diez años más me veo respondiendo otra entrevista para ti.

—¿Crees que hace falta en el teatro y la actuación espacios para le gente mayor? En el contexto en que vivimos que es un país que tanto maltrata a la tercera edad.

—Sí, creo que el teatro es un poquito más piadoso que la tv por ejemplo, ayer llamé a la Delfina Guzmán y no pude hablar con ella porque estaba ensayando con Álvaro Viguera, y pensé 'BENDITO TEATRO', qué maravilla que dulcifica el corazón y Viguera tiene el ánimo, ganas y tiempo para ensayar con ella.

—¿En qué estás actualmente en lo profesional y qué se viene?

—En teatro todavía nada, espero reponer Idomenel, quiero mucho hacerlo y hacer una nueva temporada de Tarde de verano. Me voy a San Sebastián en diez días más a presentar Algunas bestias una película de Jorge Riquélme, estamos en competencia en nuevos directores y eso por ahora.