25.5.2017 | None

Las múltiples voces de Marcela Salinas

Las múltiples voces de Marcela Salinas

La actriz se presentó en el ciclo Teatro Hoy con Ópera de la compañía Antimétodo y ahora lo hará con Estado Vegetal de la directora Manuela Infante, dos propuestas basadas en el ejercicio vocal y corporal que representan un desafío a nivel escénico y que enfrenta con entusiasmo, al tratarse de montajes rupturistas en la escena nacional.

Por Diana Torres Arancibia

La actriz Marcela Salinas, también docente de Voz en la Escuela de Teatro de la Universidad Mayor, se encuentra ensayando arduamente el montaje Estado Vegetal de la directora y dramaturga Manuela Infante con quien trabaja desde septiembre del año pasado. Un monólogo que consistió también en un laboratorio escénico y de residencia en NAVE, que se basa en el pensamiento de filósofos de las plantas como Michael Marder y neurobiólogos vegetales como Stefano Mancuso, quienes exploran conceptos como la inteligencia vegetal, el alma vegetativa o la comunicación vegetal.

“Me encanta el tipo de creación donde uno va a buscar, no donde uno parte con algo que ya encontró. Sino que uno va a buscar el tema. Tengo una semilla, pero cómo contamos esto, ¿qué es de interesante contar y hablar? El trabajo ha sido muy agotador, muy duro y arduo, pero ha sido muy bueno, porque cuando hay mucho trabajo uno dice: aquí hay contenido y lo más probable es que haya comunicación”, asegura Marcela.

En su trayectoria ha participado en más de 50 montajes, ha hecho teatro, performance, instalación y ha sido fundadora del agrupación vocal y performística, Lágrimas, celos y dudas que interpreta clásicos románticos de la década de los años 80.

Estado Vegetal es un monólogo polifónico, ramificado, exuberante, reiterativo, divisible y sésil. Su protagonista es una mujer, que no es un individuo, es una multitud. ¿Qué vamos a ver? 

Estado Vegetal es una obra que parte de una idea semilla que era hablar o indagar en el reino vegetal, de la inteligencia de las plantas y desde ahí nos vinculamos con la ciencia y la biología. Tuvimos encuentros con biólogos, lecturas de material científico, y ahí nos enteramos que las plantas poseen 15 sentidos más que los seres humanos, que su inteligencia, que sus leyes y normas son súper interesantes y magníficas. Allí empezamos a sacar las cualidades, entonces bajo esos conceptos empezó la construcción escénica y esos conceptos se pueden plasmar en el texto, en la historia y también en la estética de la obra.

Trabajaste en Realismo con Manuela Infante donde interpretaste una multiplicidad de personajes, y ahora ocurre lo mismo con Estado Vegetal, ¿cuáles son las dificultades de enfrentarse a este ejercicio?

Es súper entretenido, me parece que para un intérprete, un actor o actriz es un súper buen ejercicio. Te desarrolla, tiene que ver con una alerta energética, un desarrollo muscular, óseo, un desarrollo desde la cabeza y emociones. Son todas las cosas que pasan dentro de un cuerpo natural y orgánico, juegas con todo eso. Jugar en el buen sentido, en el sentido de reconocerte, porque uno se conoce más a sí mismo.

¿Cómo definirías el trabajo de la directora?