21.10.2019 | Nota

DECLARACIÓN PÚBLICA

1.Como trabajadoras y trabajadores de Fundación Teatro a Mil, dedicados a la cultura y las artes, creemos profundamente en las demandas que la ciudadanía ha expresado estos días. Somos parte de este clamor masivo y transversal que se moviliza por una sociedad mejor, más justa e inclusiva. Aun cuando ha habido avances en la modernización y reducción de la pobreza del país, el pueblo chileno por décadas ha debido enfrentar un modelo económico neoliberal que ha generado una brecha de desigualdad abrumadora, que no ha garantizado la solución a necesidades básicas ni oportunidades de desarrollo, sino más bien profundizar un individualismo que ha venido destruyendo el tejido social tan importante para nuestra convivencia democrática. Urge cambiar este modelo.

  1. Porque creemos que este es un momento crucial para Chile, a la vez complejo y luminoso porque la voz de la ciudadanía es más fuerte que nunca, adherimos a las distintas convocatorias masivas de movilizaciones para detener nuestras labores diarias y participar pacíficamente de estas movilizaciones, que también permitan resguardar la seguridad de todas y todos los trabajadores.
  2. Por respeto a nuestra memoria histórica y a la democracia que tanto nos costó recuperar, nos movilizamos porque consideramos primordial bajar el Estado de Emergencia, detener los toques de queda y la extrema violencia represora, como también de quienes han saqueado y quemado como una forma de protesta, ya que esa destrucción solo afecta a quienes tienen menos. Es fundamental reestablecer nuestras libertades, respetar las manifestaciones pacíficas y contener la cobertura irresponsable de gran parte de los canales de televisión que han vandalizado el movimiento social, ya que es necesario recuperar la confianza de todos los sectores para poder abrir el diálogo por un nuevo pacto social, donde se permita el debate por reformas sociales profundas y abrir el proceso por una Nueva Constitución.
  3. Estos días, al igual que muchos teatros, museos y centros culturales de Santiago y regiones, hemos debido suspender funciones como una manera de protección a artistas y públicos, pero también como una forma de protesta y adhesión, ya que hoy la realidad ha superado a la ficción. Esperamos que esta situación se pueda revertir para volver a reencontrarnos en espacios libres, diversos y dialogantes como son los teatros.
  4. Como trabajadoras y trabajadores de la cultura reiteramos e insistimos en el poder que tienen las artes para abrir espacios de diálogo y reflexión, cuya potencia colectiva es un motor de cohesión, encuentro y convivencia democrática. Estamos alerta y dispuestos para colaborar con las organizaciones sociales, civiles y culturales para incidir y ser parte del cambio. Por una sociedad más justa, inclusiva y democrática, hoy, más que nunca, debemos estar unidos y actuar.

Porque rechazamos todo tipo de violencia, condenamos tajantamente las violaciones a los derechos humanos y hacemos un llamado urgente al diálogo para construir conjuntamente el país que soñamos.

Firman trabajadores y trabajadoras de Fundación Teatro a Mil.