#TeatroEnLaEducación: programa piloto comienza su segundo año en La Granja | Fundación Teatro a Mil

Usted está aquí

Home #TeatroEnLaEducación: programa piloto comienza su segundo año en La Granja
27 abril 2017

#TeatroEnLaEducación: programa piloto comienza su segundo año en La Granja

Esta semana se reanudaron las clases de Teatro que forman parte del plan que se ejecuta en colegios de la comuna, desde 2016. Conversamos con la actriz y pedagoga teatral Diana Fraczinet, sobre el primer año de experiencia y cómo se viene el 2017 para sus pequeños estudiantes.

Por Karina Mondaca Cea

En 2016 se dio inicio a uno de los proyectos más importantes de Fundación Teatro a Mil de los últimos años. No, no se trataba de un ciclo o un festival de teatro que presentaría funciones de diferentes montajes nacionales internacionales. Tampoco de talleres o actividades de formación para artistas profesionales o en camino a ser profesionales, a cargo de grandes nombres de las artes contemporáneas.

No, este proyecto nació en el contexto de la Reforma Educacional y como una forma de responder las preguntas ¿qué tipo de formación requieren los niños y niñas en el mundo de hoy? ¿Cuál es el rol de las artes en la Nueva Educación Pública? Así surgió un programa piloto de integración del ramo de teatro en el currículum obligatorio, el cual se llevó a cabo en dos colegios de La Granja, comuna escogida debido al trabajo que la Municipalidad había hecho en el campo de las artes escénicas a través de su Corporación Cultural y el Centro Cultural Espacio Matta, y en el cual Fundación Teatro a Mil también había participado.

“Lo que pasa es que dijimos: ‘Sabes qué, ya estamos en la ciudad con Santiago a Mil, estamos en distintas comunas con los espectáculos, con talleres de formación de público y artistas, con distintos proyectos, ¿pero cómo entramos más profundamente en la vida de las personas?”, explicó Carmen Romero, directora de Fundación Teatro a Mil, en una entrevista a Revista Qué Pasa. “Porque para nosotros es una misión fundamental hacer que las artes escénicas sean importantes en la vida de las personas. Y ahí fue cuando pensamos que debíamos entrar en la educación, en todo el contexto de la reforma y esta idea de fortalecer la educación pública. Ahí tenía sentido plantear este proyecto y lo hicimos”, agrega.

El proyecto contempló la realización de un programa de pedagogía teatral para dos colegios pertenecientes a la Dirección de Desarrollo Educacional de la I. Municipalidad de la Granja, como lo son las escuela básicas Sanitas y Tecnosur. Allí se realizó un trabajo basado en la investigación y desarrollo disciplinar que ha realizado la docente chilena Verónica García Huidobro, directora del Diplomado en Pedagogía Teatral y Teatro Aplicado de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Así, durante todo el año académico, se realizaron un total de 32 sesiones de dos horas pedagógicas de duración cada una, planificadas para ser desarrolladas una vez a la semana; y donde dos pedagogas tuvieron la posibilidad de conjugar dos variables fundamentales: cooperar en la formación del alumno, guiado por los principios que orientan la pedagogía teatral y presentar un resultado artístico-teatral que legitime su actividad al interior de la comunidad escolar en que se encuentra inserto.

Las encargadas de llevar el programa a las salas fueron las pedagogas teatrales Nicole Waaky y Diana Fraczinet, quienes durante 2016 trabajó con el 5° y 6° básico de Sanitas, y el 1° y 2° básico de Tecnosur. Ahora, en un nuevo año académico que comenzó esta semana, Diana continuará con el mismo grupo de niños del primer colegio –que ahora cursa 6° y 7°– y además se integrará al 5° y 6° básico del Colegio Pablo Neruda.

Diana, ¿qué cosas te sorprendieron durante el primer año del programa piloto? ¿Con qué sentimiento te quedaste?

Que en un principio, los niños lo recibieron mucho mejor que los adultos, porque como la clase funciona desde el juego -esa es la base-, pasaba que obviamente los niños estaban cada vez más ansiosos a medida que pasaban las semanas, porque iban descubriendo la asignatura y los contenidos que íbamos viendo. Como era algo súper nuevo, querían absorberlo todo.

Así fue hasta la presentación que hicimos en Espacio Matta, y a pesar que hubo otras dificultades -como que se pensaba que los papás no iban a ir, o que los profesores tampoco porque era sábado, finalmente y para sorpresa de todos, el teatro estuvo lleno, la asistencia de los papás estuvo maravillosa y también su participación. Con lo que yo me quedo, es que experiencias como éstas, sin la fuerza de la comunidad, no toma sentido. El proyecto se pudo levantar porque el espacio decidió recibir esto de una forma más activa. Eso generó que existiese mucho movimiento desde la escuela para lograr que se hiciera esta muestra final.

¿Por qué fue más difícil conseguir la aceptación de los adultos? ¿Existía prejuicio por la asignatura?

No, no era prejuicio, y en caso de que así fuera, no era tanto de los padres, porque con ellos tuve muy poco contacto. Lo que pasaba es que con los mismos profesores de la escuela, al no ver un resultado inmediato, y saber que está pasando algo; se empezó a dar cierta especulación sólo porque no se conocía lo que estaba haciendo. Pero luego, cuando todos vieron el resultado, todo fue distinto.

¿A partir de la experiencia en 2016, cuál es el objetivo del programa para este año? ¿Va a ser diferenciado entre ambos colegios, tomando en cuenta que este será el segundo año en el Colegio Sanitas y el primero en el Colegio Pablo Neruda?

La idea de este año es meter el proyecto más en la comunidad, no estar sólo en la escuela, sino que abrirlo al barrio, a los papás, a la comuna. El objetivo de este año creció. Ya no es sólo en el aula, sino que abrirlo a la comunidad que está alrededor de esos niños.

En Sanitas queremos trabajar este objetivo, de abrir esto a la comunidad y también profundizar en lo técnico. En un principio, se planteó la asignatura más desde el juego, pero como ahora seguimos con los mismos niños, hay que profundizar más en la técnica. En cambio, en el Colegio Poeta Neruda, la pega es hacer lo mismo que hicimos en Sanitas el año pasado, pero tratar de mejorarlo y salir del aula y abrirlo a la comunidad con varias intervenciones que tenemos organizadas para el año.

¿Qué tipo de actividades van a ser esas?

Preparamos una carta gantt con el equipo, donde pusimos distintos eventos para poder profundizar más en la asignatura. Por ejemplo, en tres semanas más tenemos la Semana de la Educación Artística, donde los cursos preparan una actividad, mural, lo que nazca de ellos; e intervenimos la comunidad para resaltar las artes, para mostrarle a la comunidad los distintos tipos de artes que hay. Después en junio tenemos una salida pedagógica al Teatro UC, donde los niños podrán conocer el teatro por dentro, las cosas técnicas; y luego vamos a ir al Campus Oriente para conocer la Escuela de Teatro. Posteriormente, tendremos una visita al Teatro Municipal para que vean una obra de teatro, y también haremos una visita a otro establecimiento, donde haremos un intercambio interescolar. Será una jornada escénica, donde vamos a mostrar un número, y a la vez, ellos nos mostrarán uno a nosotros. La idea es hacer un cruce entre dos escuelas, y que los que recién están viendo esta asignatura comparen con escuelas que llevan años con la asignatura inserta en su currículum.

También tendremos una intervención que los niños van a preparar para la comunidad y ahí la idea es que sea algo fuera de la comunidad educativa; que puede ser en un centro cultural, en una junta de vecinos, lo que sea. Y ya al final tenemos nuestra puesta en escena.

Uno piensa que todo esto es un poco ambicioso, pero sí, a momentos lo somos; pero es lo que transmitimos porque funcionó el año pasado. Además, hay que recordar que estos no son paseos, sino que salidas pedagógicas con un objetivo pedagógico.

Esta semana comenzó el año académico en el Colegio Pablo Neruda, que viven su primer acercamiento a las artes escénicas. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Cuál fue la actitud de los niños?

Al principio estaban súper desconcertados, pero en general recibieron muy bien todo. El director de la escuela además fue muy amable, entendía para qué sirve esta asignatura y por eso mismo me hizo peticiones: que trabaje la autoestima de los niños, y que la metodología de trabajo, a partir del juego y la creatividad, se la cuente a otros profesores. Por eso mismo me invitó a un consejo de profesores para alinearlos con lo que estoy haciendo.

Y en el aula misma, con los niños, la clase que hice fue una de diagnóstico: hacer juegos y ver cómo reaccionan. A los niños les gusta jugar, así que obviamente el recibimiento fue muy bueno. A nivel de conducta, no tengo nada que decir… escuchan, siguen instrucciones, hay harta expectativa. No conocen mucho, pero hay mucha disposición y participación. Eso sí, son muy tímidos, y lo que siempre cuesta mucho trabajar, más que el cuerpo, es la voz. Por eso iniciamos de inmediato un trabajo vocal.

¿Y en Sanitas?

En Sanitas, los profes me han contado que los niños están muy ansiosos preguntando cuándo empiezan las clases, así que es una buena señal.

Volver Ir a Educación & Comunidad