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5 junio 2017

Cada minuto cuenta

El pacto de Renv

31 mayo | 19 horas

El Colectivo Epew estrenó en el Teatro del Puente su último montaje: El pacto de Renv. Antes de comenzar los ensayos en esta peculiar sala de teatro, que está literalmente sobre un puente, la compañía le pidió permiso al río para presentar su trabajo, que es también parte de Ciclo Teatro Hoy. Aquí te contamos como son los minutos previos a una función.



Mientras miles de santiaguinos se mueven raudos por Plaza Italia, a una cuadra, al interior del Teatro del Puente, se respira calma. Lejos del ajetreo de un día de semana a las 19 horas, cuando miles de personas vuelven a sus casas, el equipo detrás de El Pacto de Renv afina los últimos detalles antes del estreno.

Adentro de la sala, sumidos en un negro absoluto, tres actores repasan textos, posiciones y gestos. El equipo técnico hace lo suyo ajustando focos, probando un proyector y acomodando el vestuario que está al costado derecho del escenario. Roberto Cayuqueo, dramaturgo y director del montaje, se sienta al medio de la sala y les da algunas instrucciones a los actores.



“Hicimos una ceremonia para pedirle permiso al río y al puente para estar aquí”, cuenta Roberto, recordando la actividad que desarrollaron hace un par de días y en donde participó todo el equipo, incluidos los técnicos de la sala de teatro. “Es una forma de educar”, agrega Cayuqueo.

Detrás de las butacas, un pasillo angosto nos lleva hasta el camarín que está justo detrás del café de este centro cultural. “La verdad es que no tenemos un ritual antes de la función”, confiesa Gabriela Arroyo, mientras termina de retocarse el maquillaje en el pequeño espacio que comparte con el resto del elenco: Cristián Martínez, Jorge Ortiz y Simona Díaz Moyano de sólo 11 años.



Los actores bromean, ensayan expresiones frente al espejo y se acomodan el vestuario. “Nos gusta conversar con la Simona”, cuenta Cristián. Los tres actores están muy pendientes de que la pequeña actriz se sienta cómoda y en confianza. La idea es “generar una camaradería de camarín”, dice Jorge, mientras se acomoda la barba con que interpreta al francés Orélie Antoine de Tounens, quien en la ficción llega a territorio mapuche para fundar el Reino de la Araucanía y la Patagonia.

“A veces salimos un rato antes a tomarnos un café o fumarnos un cigarro, pero si andas buscando algo más místico no lo vas encontrar”, dice en broma la actriz. Los artistas se siguen mirando al espejo, repitiendo sus textos una y otra vez y esperando la función.



Afuera, el público comienza a llegar y forman una fila para entrar. Antes de que comience la obra, un trabajador del teatro avisa que si la sala se mueve es totalmente normal “porque estamos arriba de un puente”. Hace un llamado a la calma, a no asustarse y a disfrutar del espectáculo. Negro total y de lejos se escucha la ciudad que sigue corriendo, al igual que el río debajo de este escenario.


Texto: Sergio Espinosa
Fotos: Francisco Longa

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