Analía Couceyro llega a Chile

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2 octubre 2017

La talentosa actriz argentina que llega a Chile en la extensión del Festival Internacional de Buenos Aires

La protagonista de Constanza muere, Analía Couceyro, es una de las actrices más destacadas del teatro y cine independiente de Argentina. Reconocida con diversos premios, la artista deslumbra el escenario con una calidad y destreza magistral. A Chile, la obra llegará en la extensión del Festival Internacional de Buenos Aires, con dos funciones el 7 y 8 de octubre en el Teatro Municipal de Las Condes.

Por Sergio Espinosa

Constanza muere se presenta en Chile el 7 y 8 de octubre,en el Teatro Municipal de Las Condes.

Se inició como actriz cuando solo tenía 14 años como parte del Grupo de Teatro del Instituto Goethe. En su carrera, suma trabajos con Bartís Rubén Szuchmacher, Pompeyo Audivert, Alejandro Tantanian y John King y ha sido reconocida con galardones como el premio Trinidad Guevara (1996), el premio Clarín (2002), Teatro del Mundo (2003) y el premio Florencio Sánchez (2011). Analía Couceyro (1974), actriz, directora y docente argentina, es también la protagonista de la obra que abrirá la cuarta extensión en Chile del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).

En cine, ha participado en películas como El sur de una pasión, La rabia y el documental Los rubios. Además, hace unas semanas estrenó su último trabajo cinematográfico, la película Actriz, de Fabián Fattore, una pieza íntima que registra el trabajo de Couceyro cuando prepara un personaje, y que se puede ver online on demand en cine.ar. Como directora de teatro ha montado distintas obras, además de la ópera Historia del llanto.

El público local chileno podrá conocer el talento de Analía el próximo 7 y 8 de octubre en una historia que cruza vejez, imaginación y muerte para retratar los últimos días de una anciana que vive sola: Constanza muere, de Ariel Farace, destacado dramaturgo y director de la escena off del teatro argentino, cuyas obras han recibido múltiples reconocimientos y se han presentado en Latinoamérica y Europa.

¿Cómo se gestó tu participación en Constanza Muere, Analía?

Constanza muere fue en principio solo Constanza, una obra semimontada que le encargaron a Ariel, el director, dentro de un ciclo de versiones libres sobre las novelas ejemplares de Cervantes. Ariel me convocó para esta lectura, y como quedamos muy contentos con la experiencia y el grupo de trabajo decidimos seguir trabajando juntos hasta gestar Constanza muere.

¿Qué tiene que tener un proyecto para que decidas participar, en general? Y en particular, ¿qué viste en Constanza Muere para decidir participar?

En general lo que priorizo es el equipo y el material. Con respecto a Constanza, yo había visto dos obras anteriores de Ariel que me habían gustado mucho, y habíamos compartido un proyecto en Alemania juntos. Por otro lado, hacía rato que no participaba de un proyecto tan de laboratorio, con tanto tiempo de búsqueda y eso también me atrajo de la propuesta.

¿Cómo fue el proceso de creación de la obra?

Ariel escribió esta primera versión que se hizo leída hace ya como cuatro años. De esa primera versión prácticamente no quedo nada en la final. Ariel trabaja de una forma muy particular, escribe partes para cada ensayo, que se van probando y que, al pasar por el cuerpo de los actores, va cambiando, mucho se va descartando de ensayo a ensayo.

En una entrevista dijiste que “lo que pasa con el público es fuerte y el feedback es muy inmediato. El humor hace que reconectemos todo el tiempo”. ¿Nos podrías hablar de tus sensaciones frente a la respuesta del público cuando ve la obra?

Es una obra muy generosa para actuar, hay mucho para probar en cada función y es muy impactante la devolución del público. La obra tiene mucho humor, lo que genera un tipo de vínculo con los espectadores muy cómplice e inmediato, pero al mismo tiempo hay partes muy emotivas propias del tema. Entonces es muy emocionante, porque el público se ríe y llora y se entabla una relación casi familiar entre ellos y los personajes.

El montaje es una co-producción con Projeto ENTRE_Espaço Cultural Municipal Sérgio Porto y Festival Dois Pontos (Rio de Janeiro, Brasil). ¿Qué importancia crees que tienen o deberían tener las redes de colaboración dentro de la región?

Creo que seria muy bueno que hubiera mayor intercambio regional, son muy pocas las coproducciones y creo que seria una forma de intercambio y enriquecimiento importante.

Constanza Muere, se presenta en el contexto de FIBA en Chile, desde acá miramos con mucha atención la escena teatral argentina. ¿Cuál es tu percepción de esa escena? ¿Ha cambiado el público teatral?

Creo que la escena teatral argentina (tanto creadores como espectadores) es muy heterogénea. Hay muchos teatros distintos, espacios teatrales, poéticas y formas de producción diversas y públicos que acompañan estas diferencias.

En otros montajes asumes el rol de directora. ¿Qué relación tienes con la dirección teatral y qué te gusta de ese rol?

Empecé a dirigir hace muchos años ya, me parecía lógico asumir ese rol. Yo vengo de una formación y trato también de formar a mis alumnos con la idea de que los roles son móviles, que un actor o actriz no debe ser solo un interprete de textos o ideas de otros, y que los lugares de producción no son fijos, uno puede dirigir, actuar siendo dirigido, dar clases y tomarlas, y asumir diferentes roles.

Hace unos días se estrenó la película Actriz. Algunos ensayos y funciones de Constanza muere son parte del contexto de la película, que precisamente habla de cómo se prepara un personaje. ¿Cómo vives tu ese proceso de creación?

Ese proceso de encontrar un personaje es muy rico, en la película ya habíamos estrenado Constanza, así que el documental acompaña más momentos de gira o preparativos previos a salir a escena.

¿Quiénes quieran profundizar más en tu trabajo, van a poder hacerlo mediante la película?

Si, definitivamente. La película tuvo muy buenas críticas, y es un film muy particular, con una mirada casi antropológica sobre la actuación. A mí me resulta muy emocionante, acompañan momentos que una tiene naturalizados del trabajo. También es muy emocionante que quede un registro de este momento de mi carrera, que es muy rico y de mucha cosecha de lo sembrado en tantos años. La película habla de mi trabajo, pero también del de muchísimos compañeros y compañeras que se identificaron al verla.

Foto principal: Constanza muere © Renato Mangolin
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